Ya cumplimos el primer cuarto del siglo XXI.
Hace 25 años, cuando todos estábamos preocupados de un cambio de siglo que iba a colapsar los sistemas informáticos en todo el mundo, aprendimos algo. La tecnología tiene vaivenes que, más allá de sus amenazas e incertidumbres, finalmente provocan desafíos que los humanos tenemos que enfrentar y superar.
Las organizaciones de todo tipo tienen estructuras, más o menos rígidas, que hemos sintetizado en esas cajitas bien ordenadas en distintos niveles jeráquicos, para dar cuenta de las descripciones y reglas burocráticas que tan bien estudió y escribió Max Weber (1920s), uno de los padres de la sociología.
Ahora, en el mundo de redes globales, de hiperconectividad instántanea y de conocimiento sintetizado y actualizado a velocidades y capacidades supra-humanas, las organizaciones están empezando a abrir sus poros jerárquicos para oxigenarse con un modelo más flexible y más dinámico: la redarquía.
El consultor español especializado en estrategias de negocios en transformación digital y organizacional, José Cabrera, es el pionero en el abordaje y aplicaciones de la redarquía.
A través de sus obras Redarquía: Más allá de la jerarquía (2014), La Redarquía en la Práctica (2024) y su versión adaptada a la era de la IA (Redarquía: Beyond Hierarchies – The New Organizational Structure for the AI Era), propone un marco visionario para evolucionar de estructuras jerárquicas rígidas a modelos en red ágiles y colaborativos.
En el contexto actual de la inteligencia artificial, que redefine el trabajo, la toma de decisiones y la innovación, Cabrera enfatiza que la redarquía no es un reemplazo total de la jerarquía, sino un complemento esencial para crear organizaciones ambidiestras o duales: capaces de explotar lo existente (jerarquía) y explorar lo nuevo (redarquía). La IA actúa como amplificador de la creatividad humana, potenciando eficiencia y resiliencia, pero requiere estructuras flexibles para superar rigideces propias de las burocracias.
Factores relevantes para abordar transformaciones organizacionales en entornos de IA
Según Cabrera, la transformación exitosa depende de factores interconectados que abordan la disrupción tecnológica y humana:
- Contexto de Disrupción y Resiliencia.
La IA genera "cisnes negros" (eventos impredecibles de alto impacto), acelerando cambios exponenciales. Las jerarquías tradicionales se complican o paralizan ante la incertidumbre, mientras que la redarquía fomenta mentalidades más abiertas para la adaptación y transformación que potencia la IA. La ansiedad frente a los cambios, puede convertirse en una oportunidad para descubrir nuevos escenarios.
- Mentalidad y cultura colaborativa inspirada en su Manifiesto Redarquía.
Cabrera propone un cambio cultural profundo:
- Más confianza, menos control.
- Más propósito compartido, menos retórica.
- Más colaboración, menos competencia interna.
- Más influencia (basada en conocimiento), menos autoridad formal.
- Más transparencia, menos opacidad.
- Más autonomía, menos dependencia.
- Más innovación, menos rutina.
Lo anterior es crucial en la era de la IA, donde la tecnología amplifica la inteligencia colectiva.
- Seis Dimensiones Fundamentales para la Redarquía.
En La Redarquía en la Práctica, Cabrera detalla:
- Ecosistemas de innovación (colaboraciones internas/externas).
- Compromiso de las personas (motivación y sentido de pertenencia).
- Equipos ágiles y multifuncionales.
- Liderazgo por influencia (inspirar y empoderar).
- Cultura de experimentación y aprendizaje continuo.
- Organización que aprende y evoluciona (resiliencia ante IA).
- Integración de la IA como complemento humano.
Cabrera ve la IA como "inteligencia ampliada": potencia decisiones informadas, colaboración remota y exploración creativa, sin reemplazar el valor humano. Las organizaciones pueden y deben aprovechar las ventajas de la IA para descentralizar poder y fomentar autoorganización.
- Resistencias y Gobernanza.
Principales barreras: aferramiento cultural a lo jerárquico y miedo a pérdida de control.
Se requiere diagnóstico inicial y gestión del cambio para alinear estrategia con ejecución.
Cómo adaptar las jerarquías para avanzar hacia las redarquías
El consultor español aplica su destacada trayectoria y experiencia internacional en consultoría tecnológica y organizacional, para proponer un enfoque híbrido y gradual, evitando revoluciones abruptas. Recomienda su Metodología Acelera y pasos prácticos:
- Diagnóstico Inicial
Evaluar la cultura actual (rigidez jerárquica vs. potencial colaborativo) y contexto (impacto de IA en procesos).
- Modelo Dual o Ambidextro
Mantener jerarquía para operaciones estables (control, eficiencia diaria) y crear redarquía autónoma para innovación (exploración de nuevos modelos con IA).
- Implementación Práctica
- Iniciar con pilotos: Equipos multifuncionales en áreas específicas.
- Usar plataformas colaborativas digitales para transparencia y flujo de información.
- Identificar "líderes de cambio" que actúen por influencia, no por cargo.
- Fomentar comunidades guía y marcos de contribución abierta.
- Liderazgo Transformador
Los líderes pasan de "mando-control" a facilitadores: inspiran confianza, empoderan autonomía y equilibran estabilidad con flexibilidad.
- Medición y Ajuste
Definir métricas de innovación (e.g., ideas generadas, velocidad de adaptación) y celebrar logros visibles para superar resistencias.
En resumen, según José Cabrera, la transición a redarquías en entornos de IA no es opcional: es la estructura que maximiza el potencial humano, generando organizaciones más ágiles, innovadoras y resilientes. un paradigma de confianza, transparencia y colaboración que equilibra lo humano con lo tecnológico, fomentando la agilidad y la innovación sostenible.
El liderazgo en el entorno de la redarquía tiene un nuevo sentido y nuevas manifestaciones prácticas, donde la capacidad anticipativa y de integración de señales cognitivas y emocionales, son fundamentales. Los líderes refuerzan competencias y fortalezas como la empatía, la comunicación y la motivación.
El trabajo en equipo adquiere nuevas expresiones y dinámicas adaptativas que se comprueban con demostraciones de habilidades creativas y mucho rigor basado en pensamiento crítico.
La redarquía es una innovación. Como tal, es más que un objetivo declarado como parte de visiones o misiones que cada cierto tiempo se ponen de moda. Esta innovación es el oxígeno de un habitat organizacional que está cambiando día a día, en un mar de disrupciones que los humanos podremos navegar mejor si usamos adecuadamente las nuevas tecnologías resumidas en la IA, para manejar éticamente los riesgos y equilibrar, en armonía, los beneficios.
En última instancia, la IA no reemplazará el elemento social del liderazgo y el teamwork, sino que lo potenciará (IH+IA = IP), siempre que se gestione con empatía y estrategia